Esto es lo que voy entendiendo...
Bueno, como saben pocos, desde hace al menos 3 años he estado en constante revisión de unos textos teosóficos que me han dejado pensando, en shock, en corto circuito, en pausa, etc.
He de confesar que uno de los motivos por los cuales voy superando la dichosa disforia es encontrarme con esta corriente del pensamiento basada en las enseñanzas de algunos monjes budistas.
Hasta ahora el punto en el cual me encuentro es algo tan básico como lo es La naturaleza del pensamiento, que si bien no es tan complejo, siendo un poco crítico de la Sociedad Teosófica, hay mucha repetición de ideas que en su intento por explicar de la mejor manera cada punto se convierte en un auténtico revoltijo.
Pues bien, para dejar en la bitácora de vida, he aqui mi pequeñísimo resumen que espero puedan reflejar en sus experiencias personales.
Segun Annie Besant (autora del artículo que leo), no conocemos las cosas mismas, sino sólo el efecto que ellas reproducen en nuestra conciencia.
Cuando la conciencia, al cabo de una larga evolución, ha desarrollado el poder de reproducción dentro de sí misma de todo lo que existe afuera, entonces la envoltura de materia se desprende; y la conciencia identifica su Yo (la primera base indispensable de la vida. "Yo quiero", "Yo siento", "Yo sé": "Yo soy", es decir, el conocedor) con todos los demás y ve como No-Yo (el objeto de conocimiento que siempre es otro "Yo" y pueden ser minerales, vegetales, humanos, animales, sobrehumanos, o el conjunto de varios de estos mencionados) sólo la materia relacionada igualmente con todos los Yos por separado.
Por identidad de naturaleza se alcanza el conocimiento perfecto, donde ni la identidad ni la memoria perecen. Donde el conocedor y el conocimiento se convierten en uno.
Somos el Conocedor (unidad de conciencia revestida de materia), lo Cognoscible son otras unidades de conciencia que a través de vibraciones emitidas de uno a otro, nos llevan al Conocer.
Llevando esto a un plano más cercano a la ideología que suelo llevar por delante, somos conciencias con vehiculos maleables, que sólo a través de ese revestimiento modificado podemos llegar a un Conocer más profundo. Tan importante es el interior como el exterior, pues cuando el vehículo corporeo se encuentra en condiciones poco optimas, es demasiado complejo dejar que la Conciencia siga con el aprendizaje.
Como una ventana, cuya importancia es indispensable por el objeto en sí, pero también el hueco donde se apoya.
En entradas posteriores seguiré tratando estas lecturas.
He de confesar que uno de los motivos por los cuales voy superando la dichosa disforia es encontrarme con esta corriente del pensamiento basada en las enseñanzas de algunos monjes budistas.
Hasta ahora el punto en el cual me encuentro es algo tan básico como lo es La naturaleza del pensamiento, que si bien no es tan complejo, siendo un poco crítico de la Sociedad Teosófica, hay mucha repetición de ideas que en su intento por explicar de la mejor manera cada punto se convierte en un auténtico revoltijo.
Pues bien, para dejar en la bitácora de vida, he aqui mi pequeñísimo resumen que espero puedan reflejar en sus experiencias personales.
Segun Annie Besant (autora del artículo que leo), no conocemos las cosas mismas, sino sólo el efecto que ellas reproducen en nuestra conciencia.
Cuando la conciencia, al cabo de una larga evolución, ha desarrollado el poder de reproducción dentro de sí misma de todo lo que existe afuera, entonces la envoltura de materia se desprende; y la conciencia identifica su Yo (la primera base indispensable de la vida. "Yo quiero", "Yo siento", "Yo sé": "Yo soy", es decir, el conocedor) con todos los demás y ve como No-Yo (el objeto de conocimiento que siempre es otro "Yo" y pueden ser minerales, vegetales, humanos, animales, sobrehumanos, o el conjunto de varios de estos mencionados) sólo la materia relacionada igualmente con todos los Yos por separado.
Por identidad de naturaleza se alcanza el conocimiento perfecto, donde ni la identidad ni la memoria perecen. Donde el conocedor y el conocimiento se convierten en uno.
Somos el Conocedor (unidad de conciencia revestida de materia), lo Cognoscible son otras unidades de conciencia que a través de vibraciones emitidas de uno a otro, nos llevan al Conocer.
Llevando esto a un plano más cercano a la ideología que suelo llevar por delante, somos conciencias con vehiculos maleables, que sólo a través de ese revestimiento modificado podemos llegar a un Conocer más profundo. Tan importante es el interior como el exterior, pues cuando el vehículo corporeo se encuentra en condiciones poco optimas, es demasiado complejo dejar que la Conciencia siga con el aprendizaje.
Como una ventana, cuya importancia es indispensable por el objeto en sí, pero también el hueco donde se apoya.
En entradas posteriores seguiré tratando estas lecturas.

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